Por: Viviana Castañeda Ramírez
La transferencia tecnológica
puede darse en distintos sentidos, desde las universidades que crean nuevos
métodos de producción o productos más amigables con el medio ambiente hasta las
fábricas o empresas que utilizan la producción en serie; puede que el invento o
innovación surja de un particular; en ambos casos es necesario que se registren
los inventos, patentes e inclusos las recetas (en el caso de los restaurantes)
son sujetas a derechos de autor.
En México es el IMPI (Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial) la institución que protege las invenciones
como patentes, marcas, diseños industriales y denominación de origen.
Mediante el registro de las
invenciones se otorga crédito al inventor y se tiene un sustento legal para
reclamar ante un uso no permitido de los diseños o formulas registradas, además
las patentes permiten al creador comerciar su diseño a distintos compradores.
La OMC promueve la transferencia
tecnológica porque de esa forma las economías en desarrollo pueden acceder a
mejores formas de producción con la finalidad de eliminar las diferencias
económicas entre los países desarrollados y aquellos en desarrollo.
La globalización ha permitido una
mayor difusión de la tecnología gracias al intercambio cultural y académico
entre las universidades, aunado a esto las organizaciones internacionales fomentan
la transferencia de tecnología y el intercambio para reducir las diferencias
económicas entre los países desarrollados y aquellos que se encuentran en
desarrollo. Cabe cuestionarse cómo se promueve la transferencia tecnológica y
se protege al mismo tiempo la propiedad intelectual y qué hacen los gobiernos
para acelerar la innovación.
Les comparto un mini documental sobre la evolución de la tecnología y la difusión de los servicios.
Bibliografía
Hidalgo, Antonio. “Mecanismos de
transferencia de tecnología y propiedad industrial entre la universidad, los
organismos públicos de investigación y las empresas”. Colección EOI, Tecnología
e innovación.
