Por: Viviana Castañeda Ramírez
La participación política en
México es un tema complejo, pareciera que el ciudadano mexicano promedio carece
de interés en la participación directa en la política; sin embargo abundan las
críticas, memes y burlas hacia la misma, pareciera que la actitud política
predominante en el país es la mofa. “Mejor reír para no llorar” dice el dicho y
en algunas situaciones políticas mexicanas el absurdo es tal que la mejor
opción es divertirse y tomarse las cosas con calma.
La actitud de forma general puede
ser definida como “un estado mental y neural de prontitud, organizada por medio
de la experiencia, que ejerce influencia directiva o dinámica sobre la
respuesta del individuo a todos los objetos y situaciones con los que está
relacionado (Abramson, 1987)”.
Los países de Latinoamérica se
han caracterizado por haber sido colonias dominadas por un gobierno Europeo el
sistema de gobierno impuesto, en un inicio, fue la monarquía, ante la
desigualdad social y el crecimiento del sentimiento de inconformidad por esta
forma de gobierno los pobladores iniciaron movimientos independentistas donde
se optó por cambiar de un sistema político monárquico a un sistema democrático.
Todo esto representa la consolidación de una actitud política determinada, ante
las demandas de la población se organizaron movimientos con una clara tendencia
política hacia la autonomía.
El ser humano decide cómo mejorar
su vida a través de la organización, con la selección de un mecanismo de
gobierno el individuo puede ser partícipe de las decisiones del país; sin
embargo el simple hecho de votar o no ya representa la concretización de una
actitud política determinada. Algunas actitudes analizadas por Campbell (1964)
consideradas políticas son:
• El
sentimiento de identidad política o partidista. El partido político permite al
votante que se incluya en una filosofía o perspectiva determinada, acorde a su
propio entorno familiar, posición social e ideología. Su accionar, como
ciudadano, en los procesos de elección se verán mezclados con el partido que
haya decidido apoyar.
• La
imagen del candidato. Los medios de comunicación masiva juegan un papel
importante en este aspecto porque mediante la manipulación de la imagen de un
candidato determinado la sociedad puede cambiar su actitud política en relación
a él, ya sea para bien o para mal.
En general la imagen se construye
desde el interior hacia el exterior, por ello es importante ser coherente con
lo que se desea transmitir. Existen aspectos externos como la opinión del
círculo cercano de personas que afectan la percepción que se tiene de un
candidato.
El candidato político maneja una
imagen totalmente distinta a la que tiene al final de su mandato, el cargo
administrativo implica el usufructo y la extorsión por lo cual la opinión
pública cambia radicalmente.
• El
sentimiento de eficacia política. El ser humano considera que como sociedad
deben existir mecanismo que le permitan influenciar en las decisiones que se
toman en su país. La eficacia política es interpretada como la respuesta a las
demandas del pueblo.
La eficacia interna sucede a
nivel individual, es la creencia que tiene el ciudadano de que sus opiniones
serán escuchadas porque tiene los medios para hacerse oír. La eficacia externa
es la creencia de que los medios, autoridades e instituciones son susceptibles
a la influencia que el ciudadano pueda ejercer en las actividades propias de la
política.
• Las
preferencias por las propuestas de un candidato. En general la población
reacciona ante las propuestas que están directamente relacionadas con él o con
su entorno. Las campañas o propuestas presentadas solo tendrán un impacto
significativo en la medida en que el votante perciba que le afectarán de forma
significativa en su día a día.
• El
sentimiento del deber ante el voto. Ocasionalmente se habla acerca de que los
ciudadanos más instruidos tienen más inculcado el deber político porque poseen
un criterio más amplio para elegir lo que es correcto y lo que beneficiara al
bien común; no obstante existe otro factor influyente: el nivel de interacción
social y homogeneidad social, cuando los ciudadanos están más integrados hay
mayor participación porque consideran que sus acciones sí tendrán un impacto
político.
El análisis del concepto: actitud política se puede rastrear hacia la Psicología social en esta rama se habla de que existen tres elementos que intervienen.
Las actitudes permiten que la conducta se vaya modificando, en relación a la primera, la conducta se modifica. Existen algunos aspectos que pueden modificar la conducta como: antecedentes sociales distantes, la sociedad, la personalidad y la acción política.Bibliografía
Abramson, P. (1987). Las
actitudes políticas en Norteamérica. Buenos Aires. Grupo editor Latinoamericano.
Campbell, A. (1964). The American
voter. New York. John Wiley & sons, INC.




